La presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), magistrada Caryslia Beatriz Rodríguez Rodríguez, ratificó que el Poder Judicial actúa hoy como un bloque cohesionado en la defensa de los intereses nacionales. En este sentido, el máximo tribunal asume la Diplomacia Bolivariana de Paz como eje rector de la soberanía, comprometiéndose a brindar un apoyo institucional absoluto al nuevo andamiaje legal liderado por la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez.
Durante la sesión de Apertura Judicial 2026, la magistrada anunció que el TSJ realizará un acompañamiento jurídico irrestricto a las gestiones diplomáticas del Estado. El objetivo primordial de estas acciones es garantizar el retorno inmediato del ciudadano Nicolás Maduro y de la primera combatiente, Cilia Flores.
Un escudo jurídico frente a desafíos globales
La magistrada subrayó que la función judicial se ha transformado en un escudo estratégico de la República ante las agresiones externas. Según su declaración, la construcción del nuevo marco legal, impulsado en conjunto con la Asamblea Nacional, representa la piedra angular para consolidar un Estado más eficiente, sólido y con plena seguridad jurídica.
«El Estado de derecho venezolano permanece firme; la legalidad no se interrumpe por actos de fuerza», sentenció la magistrada, enfatizando que el Poder Judicial no cederá ante presiones internacionales.
Hacia un modelo de justicia social
Destacó la voluntad de transformar el sistema de administración de justicia hacia un modelo alternativo. Este esquema busca promover la igualdad de condiciones y el acompañamiento directo a los ciudadanos, siguiendo las directrices de justicia social y proximidad impulsadas por la mandataria encargada.
T/RNV